Drogadicción

Según investigaciones realizadas por la Subsecretaría de Prevención y Asistencia, la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico, 3 de cada 100 argentinos mayores de 16 años se consideran drogadependientes. El 80 % de ellos es adicto a la cocaína.

Entre las sustancias, la cocaína es la más popular, seguida por la marihuana y el alcohol. A su vez, el hachis se utiliza con mucha frecuencia.

La edad de mayor consumo es entre los 15 y los 24 años.

De acuerdo con el Primer Estudio Nacional sobre Uso de Drogas (1999), publicado por el diario "La Nación":

  • La Capital Federal presenta el mayor nivel de consumo.
  • La marihuana es consumida más por los sectores medios y altos, mientras que los inhalantes tienen mayor repercusión dentro de los niveles bajos.
  • La marihuana es la sustancia de inicio en el consumo.
  • El 75 % de las personas que consumen marihuana lo hacen en combinación con cocaína.
  • El 1,2 % de los niños entre 12 y 15 años consume habitualmente sustancias.

La "drogadependencia" es el consumo de sustancias psicoativas que afectan las funciones cerebrales (tienen un efecto sobre el sistema nervioso central).

La drogadicción es la dependencia física y/o psicológica a una droga y pertenece a un grupo que llamamos "trastornos relacionados con sustancias" (de acuerdo la asociación psiquiátrica Americana), al que también pertenece el alcoholismo. Por lo tanto, la drogadicción y el alcoholismo son el mismo padecimiento pero con una sustancia diferente de uso.

De acuerdo con los datos registrados por la Federación de Organizaciones No Gubernamentales de la Argentina (FONGA), aproximadamente el 42 % de las consultas son realizadas por las madres de los consumidores, que son en su mayoría hombres (un 88%).


La drogadicción es un trastorno, aunque no siempre se entiende como tal. Posee su cuadro clínico y su tratamiento específico. Como cualquier otra enfermedad, no responde a gritos, amenazas ni súplicas, sólo a un tratamiento cuidadosamente reglado y dirigido por profesionales de la salud.

El tema de la drogadicción esta plagado de mitos, falacias y distorsiones. Se habla de malo o bueno en lugar de sano o enfermo.

La vergüenza y/o la culpa que conlleva es tal que autodefinirse como adicto o reconocer que se tiene un familiar o amigo con trastorno relacionado con sustancias es muy difícil. Normalmente se percibe a este trastorno como un vicio, un mal hábito que se puede corregir con reglas, voluntad y disciplina.

Al igual que cualquier otro trastorno, no es ni un vicio, ni falta de fuerza de voluntad.

La adicción tiene consecuencias psicológicas, neurológicas, sociales y biológicas.

Cualquier persona puede padecer un trastorno relacionado con sustancias, no es exclusiva de ninguna condición social, económica ni cultural.

La persona que abusa de sustancias usualmente no es consciente de que se trata de un padecimiento y esto influye en el hecho de que solo un grupo pequeño acude a tratamiento por abuso de sustancia.

Con la palabra "sustancias" se hace referencia a drogas de abuso o a medicamentos: alucinógenos, anfetaminas, cannabis, cocaína, fenciclidina, inhalantes, nicotina, opiáceos, sedantes, hipnóticos, ansiolíticos.

De acuerdo con la Asociación Psiquiátrica Norteamericana el rasgo primordial de los trastornos relacionados con sustancias es un conjunto de síntomas cognitivos, conductuales y fisiológicos que indican que el individuo continúa utilizando sustancias psicoactivas a pesar de problemas significativos que éstas le causan, ya que se ven afectados en una ó más de sus áreas personales (área familiar, laboral o de estudios, social, física, económica o legal).

Para considerar a una persona adicta hay que tener en cuenta: la frecuencia, la cronicidad y la vulnerabilidad preexistente. Por ejemplo un individuo que consume desde hace muchos años todos los fines de semana y no durante la semana, se considera adicta.

Dentro del abuso y dependencia de sustancias existen dos grandes grupos:

  • Pacientes duales: donde existe otra enfermedad emocional que puede aparecer como un padecimiento primario o secundario al uso, abuso o dependencia de sustancias. Por ejemplo un paciente con esquizofrenia o un trastorno de ansiedad o personalidad que abusa de alguna substancia "psicoactiva". Es necesario en este caso tratar ambos padecimientos.
  • Pacientes con trastorno relacionado con sustancias como diagnóstico único: donde el uso de una o varias sustancias es el padecimiento primario. Por ejemplo abuso o dependencia de cocaína o heroína.

La Asociación Psiquiátrica Americana hace una distinción entre DEPENDENCIA, ABUSO, USO e INTOXICACIÓN por sustancias:

Dependencia: Es el uso excesivo de sustancias que produce consecuencias negativas al paciente y su entorno. La dependencia puede ser psíquica, relacionado con las actividades de búsqueda de la sustancia; o física relacionado con los efectos fisiológicos. Para hablar de dependencia se deben presentar los fenómenos de:

  • Tolerancia: necesidad de consumir mayor cantidad de sustancia para obtener el mismo efecto, debido a que el efecto de las sustancias en las mismas cantidades disminuye ante el consumo continuado.
  • Abstinencia: aparición de diferentes síntomas fisiológicos y cognitivos (de acuerdo a la sustancia y a la cantidad utilizada) ante el cese del consumo de la misma. Se utiliza la misma sustancia o similar para evitar estos síntomas.

La dependencia se presenta además cuando se toma mayores cantidades de sustancia o durante un período más largo de lo que se pretendía; cuando hay deseos o intentos recurrentes de cesar el consumo pero no se logra; cuando disminuye la actividad social, laboral o recreactiva por el consumo.

Además se hace una diferenciación entre:

  • Dependencia físicaestado de adaptación que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos cuando se irrumpe el consumo o administración de sustancias.
  • Dependencia psicológicaun sentimiento de satisfacción y un impulso psíquico que exigen la administración regular o continuada de sustancias para producir placer o evitar malestar.
  • Abusoes le uso continuado de sustancias a pesar de las consecuencias que acarrea. No se hacen presentes los fenómenos anteriores. Aparecen síntomas determinados que indican una perturbación en la vida normal de la persona ligada al consumo de sustancia (no cumple con sus obligaciones laborales, escolares o de la casa; problemas legales repetidos; consumen en situaciones que lo exponen a un peligro físico, por ejemplo cuando deben manejar).
  • UsoEs el consumo esporádico de sustancias que no acarrea consecuencias negativas.
  • Intoxicación: El sujeto presenta un sindrome específico ante la exposición o ingesta reciente, pero que se puede revertir. Se producen cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos.

Los síntomas están relacionados generalmente con diferencias individuales, la dosis ingerida, con la sustancia utilizada, la cronicidad del uso y la tolerancia a los efectos de la sustancia.

Algunas sustancias pueden afectar tanto los estados mentales (por ejemplo el estado de ánimo) como las conductas observables; incluso pueden causar síntomas neuropsicológicos difícilmente distinguibles de los que se observan en otros trastornos psíquicos (pueden presentar depresiones e imitar un trastorno depresivo o alucinaciones visuales o auditivas y aparentar un trastorno psicótico).

Algunos de los cambios observables más frecuentes son:

  • Alteración en la percepción (percepciones sin objeto, escuchas cosas que otros no escuchan),
  • Alteración en la atención,
  • Alteración en le comportamiento psicomotor,
  • Alteración en el pensamiento (por ejemplo ideas delirantes),
  • Alteración en la capacidad de juicio.

Los signos y los síntomas pueden persistir horas e incluso días después que la sustancia ya no puede ser detectada en el organismo.

La adicción a sustancias psicoactivas es sólo una parte del trastorno, a pesar de lo que la mayoría de la gente cree. El uso de sustancias es uno de varios síntomas del padecimiento.

Es habitual que el paciente adictivo no perciba su enfermedad, ésta suele ser detectada por alguien de su entorno, quien reconoce en él una conducta compulsiva. El 42% de las consultas en la argentina son efectuadas por las madres de los pacientes.

Las sustancias pueden causar síntomas neuropsicológicos que son difícilmente distinguibles de los que observamos en otros trastornos psíquicos (por ejemplo pueden presentar depresiones e imitar un trastorno depresivo o alucinaciones visuales o auditivas y aparentar un trastorno psicótico).

Es muy importante, para efectuar un diagnóstico certero, que el paciente sea desintoxicado, para conocerlo sin los efectos de las sustancias sobre su organismo. La intoxicación simula varios trastornos mentales o padecimientos emocionales. Estando bajo el efecto de substancias solamente se puede hacer el diagnóstico de intoxicación.


Paralelamente al uso de una sustancia el sujeto puede presentar otros trastornos como ser:

  • Un 60% presenta trastorno antisocial de la personalidad.
  • Fobias u otros trastornos de ansiedad.
  • Depresión mayor.
  • Distimia.
  • Abusar o depender de más de una sustancia psicoactiva.

Sustancias de uso, abuso y dependencia

Las drogas son agentes naturales (por ejemplo hachís, marihuana) o químicos (por ejemplo heroína, sedantes) que afectan las funciones y la estructura del cuerpo de los seres vivos. Cambian la manera de actuar, pensar o sentir de quienes las consumen.

Las drogas recetadas son preparadas en su justa medida para usarse con la frecuencia adecuada, por lo que benefician nuestra salud, ayudando a combatir las enfermedades.

Mientras que las drogas ilícitas, que se venden en la calle, se consumen en su forma pura, combinadas o sus derivados, provocan trastornos relacionados con sustancias. El abuso o dependencia de estas sustancias, intoxican y deterioran progresivamente los órganos vitales hasta degradar al ser humano a un estado de total inutilidad que puede concluir con su muerte. Las drogas afectan principalmente el cerebro, en especial la cocaína.

La sobredosis puede conducir a la muerte.

Las drogas que comúnmente se recetan (sedantes, ansiolíticos) pueden también llevar a la dependencia.


Sustancias que generan drogadependencia

  • NARCÓTICOS:

Son por ejemplo, el opio, la morfina, la heroína, etc.

  • Causa dependencia física y psicológica alta, y tolerancia.
  • Efectos neurológicos: euforia, pérdida de apetito, sopor (modorra, letargo), pupilas contraidas, nauseas.
  • Efectos físicos: perturbación hormonal, deterioro general.
  • Sensaciones que provoca: analgesia, falta de dolor.
  • Riesgos: sobredosis, adulteración.
  • DEPRESORES: Son por ejemplo los somníferos y tranquilizantes.
  • Causan dependencia física y psicológica, y tolerancia.
  • Efectos neurológicos: estado hipnótico, fallas de memoria, desorientación.
  • Efectos físicos: comportamiento de ebrio, pérdida de la iniciativa motriz.
  • Sensaciones que provoca: disipan la ansiedad.
  • Riesgos: sobredosis, desinhibición extrema.
  • ESTIMULANTES: Son por ejemplo la cocaína y las anfetaminas.
  • Causan dependencia psicológica alta, posible dependencia física y tolerancia.
  • Efectos neurológicos: excitación, insomnio, fatiga, pérdida del apetito, hiperactividad, euforia, alerta intensificada.
  • Efectos físicos: pulso rápido, alta presión, toxicidad vascular, anomalías cardíacas.
  • Sensaciones que provoca: excitación sexual, hiperactividad.
  • Riesgos: sobredosis, cuadro psicótico agudo, agresividad, delirios.
  • ALUCINÓGENOS: Es por ejemplo el LSD.
  • Causan dependencia psicológica, pero no física, ni tolerancia.
  • Efectos neurológicos: ilusiones y alucinaciones, pérdida de control, poca percepción del tiempo y distancia.
  • Efectos físicos: convulsiones.
  • Sensaciones que provoca: paroxismo (exaltación), sensación de volar.
  • Riesgos: suicidio, impulso criminal.
  • CANNABIS: son por ejemplo la marihuana y el hachís.
  • Causan dependencia psicológica moderada, se cree que no provoca dependencia física ni tolerancia.
  • Efectos neurológicos: euforia, pérdida de la noción del tiempo, aumento del apetito, ansiedad.
  • Efectos físicos: taquicardia, baja de las defensas.
  • Sensaciones que provoca: sensación de que el tiempo transcurre lentamente, estimulación, hiperactividad, risa.
  • Riesgos: sobredosis, coma.
  • TABACO
  • Causa dependencia física y psicológica, y tolerancia.
  • Efectos neurológicos: disminuye las facultades neuronales.
  • Efectos físicos: infartos, problemas respiratorios, trombosis.
  • Sensaciones que provoca: placer, relajación, estimulación.
  • Riesgos: ahogo, cáncer.

Rasgo de la familia con un miembro drogadependiente

Muchas de las familias que cobijan a un adicto son disfuncionales. La familia se ha "adaptado" al trastorno, haciendo que los roles pierdan su flexibilidad y se rigidicen, provocando dificultad en la familia para enfrentarse a problemáticas o crisis dentro de ésta y gran sufrimiento. La familia no permite el crecimiento de este miembro. Muchas otras familias reniegan de esta condición, haciendo que el miembro que abusa de alguna sustancia no llegue nunca a convertirse en adicto.

La familia del adicto se caracteriza por una falta de límites claros, ausencia de normas sociales, incongruencia en la las jerarquías, los padres suelen no tener una buena relación como padres. El drogadicto, generalmente, carece de ocupación estable definida y manifiesta riesgo de caer en la delincuencia. Posee ciertas pautas comunicacionales que mantienen el síntoma del adicto.


Signos de Adicción

Familiares o amigos pueden sospechar sobre que algo esta ocurriendo. Ante esta sospecha sería importante comenzar a buscar información y orientarse con algún especialista en la materia.

El síntoma primordial es el uso de una o más sustancias, independientemente de la cantidad o la frecuencia. Se observa que una o más de sus áreas personales (familiar, laboral, estudios, física, económica, legal) se verán afectadas.

Generalmente el adicto aprende a ocultar y negar lo que le sucede y es difícil enfrentarlo. Se debe tener en cuenta que es un padecimiento crónico, es decir que se desarrolla a través de años y comienza siendo muy sutil. La persona se va debilitando por el consumo y empieza a tener fallas y conflictos en muchas de las áreas de su vida cotidiana, como pueden ser la relaciones sociales, familiares, académicas o laborales.


Causas

El origen de la drogadicción depende de muchos factores: existen factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales. Los estudios demuestran que pueden existir cambios neuroquímicos en estas personas, y que es posible que exista predisposición genética a desarrollar este trastorno, aunque este punto todavía está estudiándose.

Incluso la sociedad puede contribuir en el desarrollo de patrones de abuso o dependencia de una sustancia.

Modelos conductistas se han centrado en la conducta de la búsqueda de sustancia. Consideran que habría 4 principios conductuales que rigen esta conducta: reforzamiento positivo, efectos adversos de las sustancias (algunas de estas sustancias están asociadas experiencias agradables luego de la primera toma); la persona debe ser capaz de diferenciar la sustancia de la que se abusa de otras; la mayoría de las conductas de búsqueda se asocian a otras señales que se relacionarán con la experiencia del consumo.

La naturaleza precisa de la adicción continúa siendo motivo de estudio.


Drogadicción en la vejez

Aunque no se tenga en cuenta, los ancianos también pueden padecer este trastorno; esto lo vemos en el excesivo uso de sustancias como la nicotina o la cafeína, la sobremedicación de analgésicos en un 35% de los ancianos, el excesivo uso de laxantes (35%).

Si observamos problemas gastrointestinales, psíquicos y metabólicos en los ancianos debemos estar atentos.

En la vejez se suele depender tanto de hipnóticos como de ansiolíticos (por ejemplo para aliviar la ansiedad crónica o para inducir el sueño) y narcóticos.

Los ancianos suelen presentar la enfermedad en forma de confusión, depresión, desnutrición, falta de higiene personal.


HIV y Drogadicción

En la drogadicción hay un alto riesgo de contraer el SIDA. No solo se debe a que los individuos suelen compartir las jeringas al abusar de sustancias que se administran por vía intravenosa, sino que además el abuso de éstas los lleva a realizar conductas promiscuas sin el debido uso de un preservativo.


Embarazo y Drogadicción

Se contraindica el abuso de sustancias en el embarazo, ya que pueden causar muchas complicaciones y anormalidades en el feto:

  • Síndrome de abstinencia neonatal.
  • Parto en pretérmino.
  • Daño cerebral del feto.
  • Bajo peso al nacer.
  • Crecimiento intrauterino retardado.

Lo mismo sucede con el uso de la nicotina. Al feto le hace tanto daño que fume la madre como alguien del ambiente. Puede causar desde bajo peso nacer prematuro, problemas de aprendizaje hasta aborto natural, muerte infantil repentina.

No se recomienda el uso de Metadona en el embarazo, solo debe administrarse en el caso de que los beneficios compensen los posibles riesgos. No se sabe con certeza si la Metadona puede causar daños al feto. En el caso de necesitar administrar Metadona no se aconseja amamantar al bebé.

De la misma manera, la desintoxicación durante el embarazo no es recomendable.


Prevención de la drogadicción

La prevención debe estar dirigida a los padres y no al adolescente. Es necesario ayudar y apoyar a los padres a no perder la estructura jerárquica de la familia y el control de los padres sobre sus hijos.

Este control debe ser conducido con legítima autoridad, y no con autoritarismo. Los padres no tienen que estar debilitados en sus funciones, ni sentirse culpables, ni sentirse inseguros en sus funciones.

Por lo tanto una buena prevención partiría de la detención precoz del quebranto en la autoridad y control de la figura de los padres.


Tratamiento de la Drogadición

La razón por la cual es difícil que soliciten ayuda los drogadictos es por desconocimiento de que se trata de una enfermedad. Para que un tratamiento tenga éxito lo fundamental es la voluntad y participación del paciente.

Para tratar efectivamente a estos pacientes es necesario un equipo que reúna a profesionales de distintas áreas (psicólogos, médicos, neurólogos, psiquiatras, etc.).

Este trastorno es crónico, razón por la cuál se habla de rehabilitación y no de cura.

La indicación de un determinado tipo de tratamiento va a depender de:

  • La sustancia que se utilice.
  • La pauta de consumo.
  • Las características individuales del paciente.
  • El sistema de apoyo social con el que cuente.

Los objetivos básicos del tratamiento de todos los trastornos por abuso o dependencia de una sustancia se corresponden con:

  • La abstinencia total a la/s sustancia/s (suprimir el consumo).
  • Obtener un bienestar físico, social y psicológico.

En los tratamientos se intenta que el paciente pueda romper con esta autodestrucción, y se les enseña que pueden tener grupos de pares que no utilicen drogas.

Tenemos a los grupos de autoayuda como Narcóticos Anónimos (N.A). Que generalmente no se ven como una forma de tratamiento, porque no intervienen médicos y los grupos son llevados por ellos mismos, pero son una forma de tratamiento.

También se puede recurrir a las comunidades terapéuticas (conocidas también como "granjas", por las tareas que se realizan ahí dentro), en las que casi no se utiliza medicación. En éstas se trabaja fundamentalmente en grupo con los pacientes, buscando que se contengan, critiquen y vean que su problemática no es única, sino que otras personas que atraviesan por una historia similar.

Lo primordial en el tratamiento es la terapia de grupo; también es de gran importancia la terapia familiar.

La terapia de grupo permite además:

  • Descubrir nuevos modos más propicios de relacionarse y descubrir los recursos con los que cuenta para enfrentar su problemática.
  • Aumenta la autoestima y la autoeficacia.
  • Mejora la adaptación al medio.
  • Estimula la esperanza.
  • Ver la realidad de una manera distinta.
  • Obtener apoyo de los compañeros del grupo.
  • Permite sentirse acompañado a lo largo del tratamiento.
  • Brinda un sentimiento de seguridad.
  • Fomenta la capacidad de ayudar y ser ayudado.

Dentro de estas comunidades se enfatiza, en la etapa final del tratamiento en la reinserción social y laboral de los pacientes.

Otra modalidad de tratamiento son las clínicas especializadas en drogadicción. En un primer momento se trata de ayudar al paciente en forma ambulatoria. Si esto no da resultado se interna al paciente para poder tratarlo.

Otra posibilidad para el tratamiento es el hospital de día, el paciente debe concurrir a la clínica y permanece allí durante 6-8 horas aproximadamente y participar de las actividades que se le proponen (terapia de grupo, rehabilitación social y laboral, terapia ocupacional, etc.). Se reserva para los pacientes más leves, que mantienen un trabajo, buenas relaciones sociales, un vínculo sano con su familia.

La duración del tratamiento es entre los 3 meses y un año. Es importante que la clínica cuente con un apoyo médico, psiquiátrico y psicológico.

En una primera instancia se debe desintoxicar al paciente, y luego someterlo a un programa de rehabilitación. La desintoxicación permite manejar el síndrome de abstinencia. Debe ser, por lo tanto, guiada y controlada por un médico o psiquiatra y efectuada en una clínica u hospital y no de forma ambulatoria. La abstinencia a las sustancias de consumo es la parte primordial para que la psicoterapia tenga efecto. Además permite conocer al paciente sin los efectos de la sustancia ingerida, inyectada o inhalada.

El segundo paso del tratamiento que es la parte de tratamiento psicológico y rehabilitación, que es muy importante. Mucha gente cree que con la desintoxicación basta y esto no es cierto.

Dentro del tratamiento es importante la psicoeducación de la familia y del paciente mismo. La misma consiste en brindar información acerca del trastorno: cuáles son las sustancias que se utilizan, que efectos tienen sobre la persona, que cambios internos y cambios observables se producen, cómo ayudar a la persona drogadependiente, por qué se utiliza un determinado tratamiento, etc.

En algunos casos es necesario el uso terapéutico de alguna sustancia, como la Metadona o el Disulfirán, para:

  • Desalentar al individuo en el consumo de una sustancia. Por ejemplo bloqueando, con la Nolaxona, Noltrexona u otra sustancia, la acción de la heroína y haciendo que el heroinómano no sienta nada al inyectarse.
  • Reducir los síntomas del síndrome de abstinencia. Por ejemplo, la Metadona simula la acción en el cerebro de la heroína y tiene menos efectos secundarios.
  • Tratar los trastornos que se presentan conjuntamente con éste. Por ejemplo utilizar un antidepresivo para tratar una depresión subyacente.

Es de importancia el seguimiento del paciente durante 5 años aproximadamente. No se le da "el alta" al paciente, sino que éste deberá tener un seguimiento por parte del o los profesionales que lo hayan tratado, para evaluar su recuperación e intervenir ante eventuales recaídas. La inclusión de la familia en el tratamiento es primordial, por las características que ésta presenta.

Un apoyo adecuado por parte de los familiares y amigos es esencial para facilitar los complejos cambios conductuales necesarios para que un paciente abandone el abuso de sustancias.

Suele ser difícil que la persona acepte ir a visitar a un profesional de la salud por lo que está padeciendo. Por tal razón es importante que un familiar o amigo le haga saber que atraviesa este problema y que está preocupado, haciéndole notar el porqué (por ejemplo porque se ve que ha disminuido su rendimiento, ha cambiado su estado de ánimo, está más irritable, no tolera determinadas cosas que antes toleraba, se lo nota más aislado, etc.). Explicar que no se pierde nada yendo a visitar a un profesional de la salud, es de gran ayuda en ciertas ocasiones.


Referencias bibliográficas

  • Diario La Nación - Suplemento Salud (1999). "Primer Estudio Nacional sobre Uso de Drogas". Buenos Aires.
  • Diaz Usandivaras, Carlos: "Abordaje Familiar en el tratamiento de la drogadicción juvenil" en revista Terapia Familiar. Año VII, Nº13/14.
  • Kaplan, H.; Sadock, B.; Grebb, J. (1997): "Sinopsis de Psiquiatría". Baltimore, Maryland, William Wilkins; Argentina, Editorial Panamericana.
  • Nathan, Peter; Gorman J.; Salkind, Neil (1999): "Treating Mental Disorders: A guide to what works". Oxford University Press
  • Primera publicación realizada por la American Psychiatric Association: "DSM –IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales" (1995). Barcelona, Masson.

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas